El Congreso tumba los dos decretos de vivienda de Sánchez: derrota parlamentaria que deja sin efecto las medidas y agrava la crisis del Gobierno

Madrid, 2 de octubre de 2026.– El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos-ley sobre vivienda aprobados esta semana por el Gobierno de coalición de Pedro Sánchez. Las normas, que pretendían responder a la creciente crisis habitacional, han quedado derogadas tras apenas unas horas o poco más de un día de vigencia.
El primer decreto, centrado en la ampliación de la oferta de vivienda asequible y en medidas de protección, obtuvo 172 votos a favor y 178 en contra. Lo apoyaron PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG, Coalición Canaria y Compromís. Votaron en contra PP, Vox, Junts per Catalunya y UPN. El segundo texto, orientado a la renovación automática de contratos de alquiler de vivienda habitual (con indemnización de doce mensualidades si el propietario decidía no continuar), cayó por 166 votos favorables frente a 184 negativos, tras sumarse al rechazo el PNV y Coalición Canaria.
Entre las medidas que decaen figuran la prohibición de desahucios a personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta 2030, la prórroga extraordinaria de contratos de alquiler, la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, limitaciones a la compra especulativa por parte de los llamados “fondos buitre”, incentivos fiscales para propietarios e inquilinos, y topes o regulaciones sobre subidas de rentas. El primer real decreto había entrado en vigor a las 00:00 del jueves y apenas superó las 24 horas; el segundo, publicado el viernes, estuvo vigente solo unas horas. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, confirmó formalmente su derogación tras los resultados.
La votación se produjo en un clima de fuerte tensión política y social. Miles de personas se concentraron en los alrededores del Congreso y en la Puerta del Sol, donde persiste una acampada impulsada tras el desahucio de una mujer de 87 años en Madrid la semana anterior, que generó amplias protestas. Antes de la votación, el presidente Pedro Sánchez intervino para pedir a los diputados que “hicieran lo correcto”, advirtiendo de que “la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan”. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, había reclamado especialmente el apoyo o la abstención de Junts, partido que la noche anterior había anunciado su rechazo y reclamado la retirada de los textos para negociar una nueva propuesta.
Este doble rechazo eleva a cinco el número de reales decretos-ley en materia de vivienda tumbados por el Congreso en 2026 y supone un nuevo golpe a la mayoría parlamentaria del Ejecutivo, que depende de equilibrios frágiles con sus socios de investidura. La oposición (PP y Vox) y Junts coincidieron en criticar que las medidas no solucionan el problema de fondo, generan inseguridad jurídica y pueden reducir aún más la oferta de alquiler. Desde el Gobierno y sus aliados se acusó a quienes votaron en contra de defender intereses de “especuladores” y “fondos buitre” frente a las necesidades de la ciudadanía.
La derrota abre un periodo de incertidumbre política. Fuentes del Ejecutivo y analistas apuntan a un posible adelanto electoral, mientras el sector inmobiliario y organizaciones de inquilinos reclaman un pacto de Estado para abordar la crisis de la vivienda de forma estructural.