Rachel se mantiene bajo vigilancia por su posible cercanía con Los Cabos
El huracán Rachel, actualmente categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, continúa desplazándose hacia el noroeste frente a las costas del Pacífico mexicano y mantiene bajo vigilancia a Baja California Sur, particularmente la zona sur de la península, aunque el pronóstico actual indica que no se prevé un impacto directo en Los Cabos.
De acuerdo con el más reciente aviso del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, emitido la mañana de este miércoles 30 de septiembre, Rachel se ubicaba aproximadamente a 615 kilómetros al oeste de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y a 350 kilómetros al suroeste de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el noroeste a 15 km/h.
El organismo internacional señala que durante este miércoles y la noche de este día el ciclón podría experimentar un fortalecimiento rápido, con posibilidad de convertirse en huracán mayor durante las próximas horas. Sin embargo, el pronóstico de trayectoria contempla que Rachel se aleje de las costas del Pacífico mexicano y pase al sur de la península de Baja California hasta el jueves, antes de girar gradualmente hacia el oeste.
Para Los Cabos, esto significa que el principal riesgo estaría relacionado con los efectos indirectos del sistema, particularmente oleaje elevado, corrientes marinas y posibles lluvias, más que con un impacto directo del centro del huracán.
La Dirección de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Los Cabos difundió este miércoles un aviso en el que informó que Rachel se encontraba a 380 kilómetros al suroeste de Acapulco y 585 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, con vientos sostenidos de 85 km/h y rachas de 100 km/h, datos correspondientes a una actualización anterior del sistema.
En ese aviso, la dependencia pidió a la población mantenerse atenta a la evolución del fenómeno y atender las recomendaciones del Sistema Nacional de Protección Civil, especialmente ante posibles efectos de lluvias, viento y oleaje, incluyendo las actividades de navegación marítima.
El Centro Nacional de Huracanes confirmó posteriormente que las autoridades mexicanas discontinuaron los avisos y vigilancias costeras, aunque recomendó que los habitantes y sectores de interés de la porción sur de Baja California Sur continúen monitoreando la evolución de Rachel.
Además, se prevé que las marejadas generadas por el ciclón continúen afectando las costas del suroeste de México y posteriormente se propaguen hacia el norte, incluyendo la costa de la península de Baja California, por lo que las condiciones marítimas deberán mantenerse bajo vigilancia durante los próximos días.
El pronóstico más reciente, por tanto, mantiene a Los Cabos fuera de la trayectoria directa del huracán, pero bajo observación ante posibles cambios en la ruta o intensidad de Rachel. Las autoridades recomiendan mantenerse informados mediante los comunicados oficiales de Protección Civil, el Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua.
