Samara Martínez impulsa la Ley Trasciende para garantizar el derecho a una muerte digna
Los Cabos, BCS.— Garantizar que las personas con enfermedades incurables y en etapas avanzadas puedan decidir sobre el final de su vida de manera digna, sin dolor y sin sufrimiento, es el objetivo de la Ley Trasciende, iniciativa que promueve la periodista y activista Samara Martínez.
Durante una entrevista en el programa radiofónico Los Cabos a la Carta, Martínez explicó que la propuesta busca reconocer el derecho de las personas a decidir sobre el proceso final de su vida cuando enfrentan una enfermedad crónico-degenerativa, incurable y avanzada.
“La Ley Trasciende es una ley que busca concedernos a todos el derecho para trascender dignamente, sin dolor, sin sufrimiento, sin agonía”, explicó.
La iniciativa, detalló, contempla tres modificaciones legales: una reforma a la Ley General de Salud para establecer el procedimiento de eutanasia; modificaciones al Código Penal Federal para evitar que los médicos que asistan a un paciente sean perseguidos penalmente, y una reforma constitucional al artículo 4 para reconocer la muerte digna como un derecho humano.
Martínez aclaró que la propuesta no contempla que cualquier persona pueda solicitar la eutanasia, sino que establece condiciones específicas. El derecho estaría dirigido a personas mayores de 18 años con una enfermedad crónico-degenerativa, incurable y en estado avanzado, cuya condición sea comprobada por dos médicos y que se encuentren en pleno uso de sus facultades mentales para tomar la decisión.
Uno de los principales argumentos de la promotora es la autonomía del paciente frente a situaciones en las que la medicina ya no puede ofrecer una posibilidad de recuperación.
“Lo que buscamos aquí es empoderar a las personas de su propia muerte y que ellos puedan decidir hasta cuándo pueden transitar con el dolor, con la enfermedad, siempre y cuando se encuentren en pleno uso de sus capacidades mentales”, señaló.
Familia y religión, parte del debate
La propuesta también ha generado cuestionamientos desde sectores médicos, religiosos y conservadores. Ante ello, Martínez sostuvo que el objetivo no es obligar a nadie a recurrir a la eutanasia, sino establecer un derecho que pueda ejercer quien así lo decida.
“Es una ley que no va a obligar. Simplemente es un derecho para quien guste tomarlo”, afirmó.
En caso de que los familiares se opongan a la decisión de un paciente que cumpla con los requisitos establecidos, la iniciativa plantea priorizar la voluntad de la persona enferma.
“Al final de cuentas, lo que tratamos es de respetar la autonomía del paciente”, dijo Martínez, quien agregó que se busca evitar que las creencias o decisiones de terceros determinen sobre la voluntad del paciente.
La activista también cuestionó la idea de prolongar la vida únicamente mediante mecanismos artificiales cuando ya no existe una posibilidad médica de recuperación.
“¿Es lo mismo vivir que existir? Porque hay personas que nada más existen gracias a que una máquina les da esta vida artificial”, planteó durante la entrevista.
Buscan avanzar antes de marzo
Martínez informó que las iniciativas relacionadas con la Ley Trasciende fueron presentadas en octubre del año pasado ante el Congreso de la Unión y la Cámara de Diputados, después de un proceso previo de foros y concientización.
La intención, explicó, es que durante el actual periodo legislativo puedan ser dictaminadas y llevadas al pleno. Sin embargo, existe un límite de tiempo debido al próximo proceso electoral.
“Nuestro límite de tiempo, por decirlo así, es en marzo”, señaló.
Advirtió que, si la propuesta no avanza antes de ese periodo, el proceso podría prolongarse hasta después de 2028, lo que implicaría volver a impulsar iniciativas y continuar con el trabajo legislativo.
Martínez relató que recibe constantemente mensajes de familiares de pacientes que fallecieron mientras esperaban que existiera un marco legal para ejercer este derecho.
“Los tiempos legislativos no son los tiempos de las personas pacientes”, afirmó. “Mientras están ahí con tibiezas políticas, hay gente que se está muriendo esperando simplemente el que se le pueda dignificar la vida al final de todo el proceso”.
Una discusión que ya ocurre en otros países
Durante la entrevista, la promotora señaló que diversos países ya cuentan con mecanismos legales relacionados con la eutanasia o la muerte asistida, entre ellos Países Bajos, Suiza, España, Bélgica, Canadá y algunos estados de Estados Unidos.
Consideró que México puede aprovechar las experiencias internacionales para construir un modelo con controles médicos, jurídicos y administrativos que permita garantizar tanto la autonomía del paciente como la protección de los profesionales de la salud.
Martínez también mencionó el caso del médico mexicano Federico Rebolledo, a quien identificó como uno de los referentes del movimiento por la muerte digna y cuya experiencia, dijo, es abordada en el documental El Último Viaje.
Para la promotora, uno de los principales obstáculos actualmente es la falta de voluntad política para concretar la legislación.
“No hay argumento ni político, ni jurídico, ni bioético, ni médico que se contraponga a otorgarle la última libertad a quien así lo desea”, sostuvo.
Además de la legislación, reconoció que sería necesario desarrollar políticas públicas, modificar programas de formación médica y crear infraestructura especializada para acompañar adecuadamente a los pacientes y sus familias.
Buscan llevar la iniciativa a Baja California Sur
Durante su visita a Los Cabos, Martínez sostuvo reuniones con autoridades municipales y representantes de instituciones estatales con el propósito de impulsar el tema en Baja California Sur.
Explicó que se busca crear un capítulo local de la iniciativa para que las propuestas puedan ser adaptadas al marco jurídico estatal.
Finalmente, invitó a la ciudadanía a informarse y participar en la discusión sobre la muerte digna. Señaló que el material bibliográfico, científico y audiovisual relacionado con la iniciativa puede consultarse en muertedigna.com, mientras que sus actividades y conferencias son difundidas a través de sus redes sociales.
Durante su estancia en Los Cabos, Martínez también anunció una conferencia gratuita sobre el tema, programada en el Hotel Corazón de Cabo San Lucas.
La discusión sobre la eutanasia y la muerte digna continúa siendo uno de los debates más sensibles en materia de derechos humanos, salud y bioética, pero para Samara Martínez se trata de una discusión que México debe asumir con mayor profundidad y, sobre todo, con la participación de los pacientes y sus familias.
