Secretario del Ejército de EE.UU. Dan Driscoll presenta su renuncia tras tensiones con el secretario de Defensa

Washington, 1 de septiembre de 2026. — El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su renuncia al presidente Donald Trump el lunes 31 de agosto, tras unos 18 meses en el cargo, según confirmaron la Casa Blanca y múltiples fuentes oficiales.
Driscoll, de 41 años, veterano de la guerra de Irak y estrecho aliado del vicepresidente JD Vance, se convirtió en el más joven secretario del Ejército de la historia. Su salida se produce en medio de reportadas fricciones con el secretario de Defensa Pete Hegseth, especialmente por las destituciones de altos mandos del Ejército, entre ellos el general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército, destituido en abril sin explicación pública.
Fuentes familiarizadas con el asunto indicaron que Driscoll expresó al presidente sus preocupaciones sobre la transformación y la preparación del Ejército, y que las iniciativas de modernización se veían obstaculizadas por las decisiones de Hegseth de destituir a generales clave responsables de esos esfuerzos.
La Casa Blanca valoró positivamente su gestión. La portavoz Anna Kelly declaró que “el secretario Driscoll ha sido sumamente eficaz en avanzar la agenda del presidente Trump de ‘Hacer a Estados Unidos Fuerte de Nuevo’ en el Departamento del Ejército, brindando un liderazgo sobresaliente durante operaciones militares históricas, restableciendo el énfasis en la preparación y la letalidad, y colaborando en las negociaciones entre Rusia y Ucrania”. Añadió que “el Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su trabajo junto al comandante en jefe y el secretario de Guerra”.
La renuncia deja al Ejército sin un líder civil confirmado por el Senado en un momento delicado, con el país involucrado en conflictos militares (incluyendo operaciones en Oriente Medio) y sin un jefe del Estado Mayor del Ejército desde la salida de George. Se espera que Driscoll deje el cargo en los próximos días.
Driscoll, que también jugó un papel diplomático inusual en las conversaciones sobre Ucrania, había sido elogiado por su impulso a reformas como el “derecho a reparar” equipos militares y por su enfoque en la letalidad y la modernización. Su partida se suma a una serie de salidas de altos cargos militares bajo la administración Trump.